Install Steam
sign in
|
language
简体中文 (Simplified Chinese)
繁體中文 (Traditional Chinese)
日本語 (Japanese)
한국어 (Korean)
ไทย (Thai)
Български (Bulgarian)
Čeština (Czech)
Dansk (Danish)
Deutsch (German)
Español - España (Spanish - Spain)
Español - Latinoamérica (Spanish - Latin America)
Ελληνικά (Greek)
Français (French)
Italiano (Italian)
Bahasa Indonesia (Indonesian)
Magyar (Hungarian)
Nederlands (Dutch)
Norsk (Norwegian)
Polski (Polish)
Português (Portuguese - Portugal)
Português - Brasil (Portuguese - Brazil)
Română (Romanian)
Русский (Russian)
Suomi (Finnish)
Svenska (Swedish)
Türkçe (Turkish)
Tiếng Việt (Vietnamese)
Українська (Ukrainian)
Report a translation problem

Falkland Islands (Malvinas)



Es amar con reservas emocionales constantes.
Es estar, pero no del todo.
Es decir “te quiero”, pero no sostenerlo con hechos.
Es elegir cuando conviene, no cuando importa.
Lo tibio no es la calma—eso es otra cosa.
Lo tibio es la falta de decisión.
Es el que: responde, pero no busca, acompaña, pero no sostiene
siente, pero no se la juega. Amar con todo no es incendiarse, es arder con sentido.
No es vaciarse por otro, es expandirse con otro.
No es depender, es decidir.
Porque cuando amás a medias, todo se vuelve confuso.
La otra persona no sabe dónde está parada.
Y vos tampoco.
Amar con todo es asumir el riesgo: el de ser visto, el de no ser correspondido, el de que duela.
Pero también es la única forma de que sea real. Lo real duele y la gente no quiere sentir dolor vivimos en tiempos donde es más fácil cambiar de persona que aceptar los errores y trabajar en ellos, en fin el amor no es para tibios...