Install Steam
sign in
|
language
简体中文 (Simplified Chinese)
繁體中文 (Traditional Chinese)
日本語 (Japanese)
한국어 (Korean)
ไทย (Thai)
Български (Bulgarian)
Čeština (Czech)
Dansk (Danish)
Deutsch (German)
Español - España (Spanish - Spain)
Español - Latinoamérica (Spanish - Latin America)
Ελληνικά (Greek)
Français (French)
Italiano (Italian)
Bahasa Indonesia (Indonesian)
Magyar (Hungarian)
Nederlands (Dutch)
Norsk (Norwegian)
Polski (Polish)
Português (Portuguese - Portugal)
Português - Brasil (Portuguese - Brazil)
Română (Romanian)
Русский (Russian)
Suomi (Finnish)
Svenska (Swedish)
Türkçe (Turkish)
Tiếng Việt (Vietnamese)
Українська (Ukrainian)
Report a translation problem

Generalmente son anécdotas de:
desamor,
madrugadas raras,
peleas,
errores impulsivos,
momentos donde alguien estaba destruido emocionalmente pero actuó como si nada.
El tono casi siempre es:
“me pasó algo horrible pero te lo cuento riéndome”.
Por ejemplo, una “Dante anécdota” típica sería algo como:
“Me quedé afuera de su casa a las 2 am escuchando música triste pensando que iba a salir… terminé comprando unos tacos y regresé caminando bajo la lluvia como protagonista de videojuego barato.”
La idea es mezclar:
dolor real,
humor autodestructivo,
estética melancólica,
y energía de “sobreviví pero me dejó desarrollo de personaje”.