Install Steam
sign in
|
language
简体中文 (Simplified Chinese)
繁體中文 (Traditional Chinese)
日本語 (Japanese)
한국어 (Korean)
ไทย (Thai)
Български (Bulgarian)
Čeština (Czech)
Dansk (Danish)
Deutsch (German)
Español - España (Spanish - Spain)
Español - Latinoamérica (Spanish - Latin America)
Ελληνικά (Greek)
Français (French)
Italiano (Italian)
Bahasa Indonesia (Indonesian)
Magyar (Hungarian)
Nederlands (Dutch)
Norsk (Norwegian)
Polski (Polish)
Português (Portuguese - Portugal)
Português - Brasil (Portuguese - Brazil)
Română (Romanian)
Русский (Russian)
Suomi (Finnish)
Svenska (Swedish)
Türkçe (Turkish)
Tiếng Việt (Vietnamese)
Українська (Ukrainian)
Report a translation problem

Brasov, Brasov, Romania
Ingredientes:
2 cda azúcar
1 pizca bicarbonato sodico
Instrucciones:
En una olla pequeña, añadimos el azúcar.
Ayudándonos de unos palillos, y con mucho cuidado de no quemarnos, removemos el azúcar hasta que se haya deshecho por completo y adquiera un color ámbar. El truco es mover los palillos rápidamente.
Retiramos del fuego y añadimos una pizca de bicarbonato sódico. Mezclamos con ganas y vertemos en una superficie antiadherente que hemos espolvoreado con bicarbonato.
Dejamos reposar 20 segundos. Presionamos rápidamente (he usado la parte inferior de un molde para pasteles) y, con un cortador de galletas, le damos la forma que queremos.