Install Steam
sign in
|
language
简体中文 (Simplified Chinese)
繁體中文 (Traditional Chinese)
日本語 (Japanese)
한국어 (Korean)
ไทย (Thai)
Български (Bulgarian)
Čeština (Czech)
Dansk (Danish)
Deutsch (German)
Español - España (Spanish - Spain)
Español - Latinoamérica (Spanish - Latin America)
Ελληνικά (Greek)
Français (French)
Italiano (Italian)
Bahasa Indonesia (Indonesian)
Magyar (Hungarian)
Nederlands (Dutch)
Norsk (Norwegian)
Polski (Polish)
Português (Portuguese - Portugal)
Português - Brasil (Portuguese - Brazil)
Română (Romanian)
Русский (Russian)
Suomi (Finnish)
Svenska (Swedish)
Türkçe (Turkish)
Tiếng Việt (Vietnamese)
Українська (Ukrainian)
Report a translation problem

Spain



Me formé como coach de fortalezas, avalado por la Universidad de La Salle. He ofrecido asesoramiento a un departamento del Vaticano y también tuve un paso por Harvard.
Tengo muchas faltas de ortografía; soy disléxico con los números y en algunos otros aspectos. Leo, observo y hablo con mis genios vivos favoritos. Y, aun así, soy la persona más ignorante que conozco; por eso necesito aprender cada día, en cada conversación.
Cuando quiero aprender sigo la máxima de Cicerón y de San Agustín: «Hechos, no palabras». Así que, cuando abordo un tema, hablo de hechos, no de palabras.