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Buenos Aires, Argentina



Jugamos 3 partidas en total, en todas me trolleo, saltaba encima de las deto como si fueran hongos bien violetas, corría por las molo como si fueran ríos de chocolatada casera, miraba las esquinas como si fuera la casa de aquella. Pero lo más troll sin dudas fue que dijera van por larga, pero lo único largo era el miembro que escondía entre sus piernas.
Nunca me sentí tan estafado en mi vida.
Cuando llegué al día siguiente del laburo encontré una carta sobre la mesa, no tenía remitente, era totalmente anónima. En ella describía como me iba a poder hacer caricias en todas las poses y lugares habidos y por haber.
En ese momento me quedé congelado, parecía un congelador, pero no podía estar más equivocado, era un COGE-DOR.
Al poco tiempo, escuché un quejido, como si se hubiera quedado sin respiración, a lo que luego muchos pasos como si se fuera corriendo.
Armado de valor salí del closet y no encontré a nadie en la casa. Después de ese evento traumatico me mudé y juré nunca más contarlo....
Hasta la fecha de hoy que me lo encontré en un game y no tuve más elección que recontra garcharlo. FIN