Install Steam
sign in
|
language
简体中文 (Simplified Chinese)
繁體中文 (Traditional Chinese)
日本語 (Japanese)
한국어 (Korean)
ไทย (Thai)
Български (Bulgarian)
Čeština (Czech)
Dansk (Danish)
Deutsch (German)
Español - España (Spanish - Spain)
Español - Latinoamérica (Spanish - Latin America)
Ελληνικά (Greek)
Français (French)
Italiano (Italian)
Bahasa Indonesia (Indonesian)
Magyar (Hungarian)
Nederlands (Dutch)
Norsk (Norwegian)
Polski (Polish)
Português (Portuguese - Portugal)
Português - Brasil (Portuguese - Brazil)
Română (Romanian)
Русский (Russian)
Suomi (Finnish)
Svenska (Swedish)
Türkçe (Turkish)
Tiếng Việt (Vietnamese)
Українська (Ukrainian)
Report a translation problem

Antofagasta, Chile
1 serpiente (obtenida de un vendedor confiable o de un ecosistema que conozcas muy de cerca; evita el riesgo de comer una serpiente que se haya comido a un ratón intoxicado)
1 caja de harina de maíz para cornbread
1/2 taza de claras de huevo, o de leche
Pimienta ♥♥♥♥♥ al gusto
30 ml de aceite (para dos centímetros de altura en el sartén, varía conforme su tamaño)
Refrigera el fiambre tan pronto como puedas. Congelarlo también es una opción. El color de la piel no debe verse afectado, y podrás garantizar la integridad de la carne.
Destripa la serpiente. Rebana la cabeza, corta la piel en tiras, y retira las entrañas de la serpiente muerta.