Install Steam
sign in
|
language
简体中文 (Simplified Chinese)
繁體中文 (Traditional Chinese)
日本語 (Japanese)
한국어 (Korean)
ไทย (Thai)
Български (Bulgarian)
Čeština (Czech)
Dansk (Danish)
Deutsch (German)
Español - España (Spanish - Spain)
Español - Latinoamérica (Spanish - Latin America)
Ελληνικά (Greek)
Français (French)
Italiano (Italian)
Bahasa Indonesia (Indonesian)
Magyar (Hungarian)
Nederlands (Dutch)
Norsk (Norwegian)
Polski (Polish)
Português (Portuguese - Portugal)
Português - Brasil (Portuguese - Brazil)
Română (Romanian)
Русский (Russian)
Suomi (Finnish)
Svenska (Swedish)
Türkçe (Turkish)
Tiếng Việt (Vietnamese)
Українська (Ukrainian)
Report a translation problem

Yo con todo el subidón le dije que si. Llegamos a su casa, se quita la parte de arriba, empieza a comérmela y en un momento dado cuando le voy a echar mano se me pone a 4 patas, se baja el pantalón y me dice "clávamela bien adentro por el culo", así que me fuí para atrás, creo que cogí hasta carrerilla y la empitoné como su no hubiera un mañana empujando como un cabestro.
Cuando estaba bien adentro le eché mano para tocarle el clítoris y lo que me encontré fue una polla y solo se me ocurrió decir "mecaguendios, te he atravesado".
Cuida un poco la alimentación y tira de máquinas en el gim. Natación y remo es lo que necesitas para terminar de ponerte del copón. Menudo hijo de la gran puta eres, ya quiesiera yo ese pedazo de cuerpo. Cabronazo, hijo de mil putas, te invidio muchísimo. Insisto, cuida un poco la dieta y machácate en el gim, con ese cuerpo puedes quedarte del copón, cabronazo.
Y a los que dicen que estás gordo ni puto caso, son un atajo de maricones insecto-palos que solo les gusta lamer falos. Tu, sin embargo, estás del copón, hijo de la grandísima puta. Qué suerte tenéis algunos con la genética.