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San Juan, Argentina
Ellos no pueden hablar, no pueden pedir ayuda con palabras, pero sus ojos lo dicen todo. Y yo creo que si tenemos la capacidad de ayudar, aunque sea con un poquito, entonces tenemos la responsabilidad de hacerlo.
No se trata de salvar a todos, se trata de marcar la diferencia en la vida de al menos uno. Darle agua, comida, una caricia, compartir una historia para que alguien lo adopte. Lo que para ti puede ser algo pequeño, para ese animalito puede ser la única oportunidad que tiene.
Ayudar a los animales no es solo cosa de adultos o de asociaciones grandes. También nosotros, los jóvenes, podemos hacer algo. Porque el amor por los animales no tiene edad, solo se necesita corazón.